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martes, 2 de agosto de 2011

Veracruz, entre la Impunidad y la Simulación


Bien lo decía el Flaco de Oro, Agustín Lara, Veracruz es un “rinconcito de patria que sabe sufrir”; el asesinato de cuatro periodistas en lo que va del 2011viene a confirmar esto.

El reciente asesinato de la periodista Yolanda Ordaz de la Cruz de Notiver refleja la actual situación adversa que se vive para ejercer el periodismo en Veracruz. El cuerpo de Yolanda fue encontrado la madrugada del martes 26 de julio en Boca del Rio, después de haber sido reportada ante la Agencia Veracruzana de Investigación como desaparecida el 24 cuando salió de su casa http://www.articulo19.org/portal/index.php?option=com_content&view=category&layout=blog&id=9&Itemid=47



Pocas horas después de haber sido hallado el cuerpo de Yolanda, el Procurador del estado, Reynaldo Escobar en conferencia de prensa “...negó categórico que el crimen esté relacionado con el ejercicio periodístico, pues existen, y sostuvo que posibles nexos con la delincuencia organizada son la principal línea de investigación en la muerte de la reportera”http://www.comsocialver.gob.mx/?sala-de-prensa=gobierno-del-estado-condena-y-lamenta-el-crimen-de-yolanda-ordaz-pgje Los dichos del procurador se realizaron antes de llevar a cabo cualquier investigación ministerial. Días después, el Secretario de Gobierno, afirmó que la Procuraduría General de la República coadyuvará en las investigaciones del asesinato de Yolanda http://www.jornada.unam.mx/2011/07/28/politica/008n1pol . El involucramiento de la PGR debería ser buenas noticias, sin embargo, hay evidencia en abundancia que apunta a los altos niveles de ineficacia de la PGR en los temas que nos ocupan. http://es.scribd.com/doc/54171003/Mexico-Discurso-Sin-Resultados



Junto con Yolanda suman 4 los casos de asesinatos de periodistas en lo que va del año en el estado. Miguel Ángel López Velasco mejor conocido como “Milo Vela” y su hijo Misael fueron asesinados el pasado 20 de junio por un grupo armado que ingresó a su casa. Miguel Ángel López, colaborador de Notiver fue conocido por su trabajo como columnista y las investigaciones periodísticas sobre narcotráfico realizadas en los noventa. Su hijo Misael López Solana se había especializado como fotógrafo de asuntos policíacos y colaboraba espasmódicamente con Notiver. Junto con ellos también mataron a Agustina Solano de López, la madre de Misael y esposa de Miguel Ángel. http://www.libertad-expresion.org.mx/noticias/mexico-matan-a-periodista-y-su-familia/  El cuerpo del periodista Noel López Olguín de Noticias de Acayucan fue encontrado el 31 de mayo, casi tres meses después de su haber sido desaparecido por un grupo armado. http://www.vanguardia.com.mx/cidhcondenaasesinatodeperiodistaenveracruz-741198.html

Ante el clima adverso para el ejercicio periodístico, las declaraciones del procurador estatal y la evidente incapacidad de las autoridades locales y federales para garantizar la integridad física de las y los reporteros y de sus familias, se tuvo conocimiento que varios periodistas salieron de Veracruz http://www.sinembargo.mx/28-07-2011/16730 con el fin de proteger su integridad física.

El 27 de julio el diario de Notiver, medio para el cual trabajaban Yolanda, Misael y Miguel Ángel, pidió la renuncia del Procurador. La respuesta del funcionario público, fue girar la orden de investigar a todos los periodistas de la fuente policial en el puerto de Veracruz por vínculos con el narcotráfico. http://mexico.cnn.com/nacional/2011/07/27/el-gobierno-de-veracruz-investigara-a-periodistas-de-la-fuente-policial De esta manera el procurador desacreditó el trabajo de las y los periodistas vinculándolos con el crimen organizado.

No obstante los obstáculos, amenazas y riesgos para ejercer el periodismo, el Gobierno del estado de Veracruz decidió el pasado 8 de julio desaparecer bajo un decreto en la gaceta oficial del estado la Comisión Estatal para la Defensa De los Periodistas (CEDP) del estado de Veracruz. Este mecanismo se creó con el objetivo de  “...promover y proteger los derechos e intereses[..] de los periodistas en la entidad”.

La CEDP fue creada el 3 de mayo del 2006, bajo el gobierno de Fidel Herrera, y hasta marzo del 2009. http://portal.veracruz.gob.mx/pls/portal/docs/PAGE/COMISIONDEFENSAPERIODISTAS/COMISION/MARCOLEGAL/DECRETOCREACEDP.PDF Dicha comisión atendió 135 casos de los cuales 51 quedaron inconclusos, según un informe oficial el cual tuvimos acceso. Para el 3 de mayo de 2011, 194 casos atendidos.http://www.elcambiodemexico.com/index.php/noticias-del-dia/regionales/5324-cumple-5-anos-desde-su-creacion-la-comision-estatal-para-la-defensa-de-los-periodistas.html Esta Comisión tuvo al Lic. Gerardo Perdomo Cueto como Director General durante toda su existencia.



Esta comisión no rindió los resultados que se esperaba de ella, la defensa de los derechos de las y los periodistas. Las principales quejas que atendió fueron de índole superflua y no atendiendo a las graves amenazas a la libertad de expresión que hay en el estado. Un ejemplo es que la lista presentada por la Comisión, convenientemente, omitió los casos en los que el agresor era el  entonces secretario de gobernación, Reynaldo Escobar, quien mientras presidía la mesa la Comisión de Defensa de Periodistas, se le acusaba de agredir a periodistas y camarógrafos en el estado. http://libexmexico.wordpress.com/2009/11/24/funcionario-estatal-agrede-y-demanda-a-comunicadores-preside-comision-de-defensa-a-periodistas/  .

La CEDP recibió un total de 13.7 millones y atendió 194 casos. Lo que significa que gastó $ 70,618.55 por cada caso, sin que estos fueran de una gran trascendencia y relevancia.



Para 2011 se le asignó a la CEDP un presupuesto de 2.9 millones. El  Gobernador Javier Duarte decidió eliminar la Comisión (total sus resultados eran nulos y las agresiones crecían) como parte de su programa de austeridad y de un plan de reorganización de la administración pública. (http://www.eluniversal.com.mx/estados/81068.html)

Suman 9 asesinatos desde 2005 a la fecha En Veracruz.  De los cuales sólo existe 1 persona con sentencia condenatoria que fue puesto en libertad un año después de ser condenado a 23 años de cárcel por el asesinato de Adolfo Sánchez Guzmán http://cpj.org/es/2006/12/encuentran-asesinado-a-otro-reportero-en-veracruz.php )


De los datos que tiene documentado ARTICLE 19 con base en una metodología desarrollada http://es.scribd.com/doc/54223910/Protocolo-Para-El-Registro-Documentacion-y-Seguimiento-de-Agresiones-a-Perios desde 2007 hacemos un recuento:




Lo rescatable que ha hecho Veracruz en cuestión del periodismo y la libertad de expresión, fue despenalizar la difamación y calumnia. Este estado hasta el 10 de agosto de 2010 tenía una de las penas más altas en el país para estos delitos: 6 meses – 4 años y 0 – 40 años.

Es responsabilidad del Estado mexicano la protección a periodistas, esto incluye a toda la federación y las autoridades locales. Veracruz tiene una deuda con aquellas personas que ejercen el periodismo. Debe de llevar a cabo la investigación de las y los periodistas asesinados sin desechar su labor informativa como línea de investigación. Es indispensable que las autoridades cumplan sus responsabilidades y garanticen el derecho a la libertad de expresión. Esto, no sólo como una dádiva o una simulación. Sino como un compromiso por defender este derecho fundamental.

Texto escrito con información de Lucía Vergara y Sebastián Aguirre

jueves, 30 de junio de 2011

Tendencias y patrones de agresiones a periodistas en México

(Texto publicado en Anticensura 16 de junio 2011 http://blogs.eluniversal.com.mx/weblogs_detalle14161.html )



México fue señalado desde el 2006 como uno de los países más peligrosos para ejercer el periodismo. A cinco años después de que los focos rojos se prendieran sobre los atentados contra las y los comunicadores en México por ejercer su libertad de expresión y la gravedad de la situación, -ya que esto atenta no solo de forma individual a las y los periodistas sino también el derecho a la ciudadanía a recibir información-, y muy a pesar de las recomendaciones de mecanismos Convencionales y no Convencionales, de las llamadas de organizaciones nacionales e internacionales, las agresiones a periodistas persisten y hasta registran un incremento.

La CNDH habla de 65 casos de asesinatos a periodistas desde 2000. Podemos ver que en casos como en el estado de Tamaulipas los asesinatos llegaron a un nivel crítico donde se reportaron 8 asesinatos de 2000 a 2006 y desde entonces resulta difícil documentar las agresiones en dicha entidad. Las amenazas son tales que prefieren guardar silencio de los hechos para no sufrir las futuras represalias.

Cuestión de análisis es también el incremento en la seriedad del tipo de agresiones contra periodistas y medios de comunicación, ya que lo que se considera como violaciones graves, como lo son asesinatos, desapariciones y ataques con granadas y armas de fuego a medios de comunicación, han ido en aumento. Durante 2009 se registraron 11 asesinatos, 1 desaparición y 25 agresiones contra medios de comunicación. Mientras que para 2010 8 asesinatos, 1 desaparición y 24 agresiones en contra de medios, pero la diferencia se encuentra en que las agresiones contra medios fueron más violentas: para 2010 13 fueron con granadas o con armas de fuego, en contraste de 5 respecto al 2009.


Destaca el fenómeno de la desaparición a periodistas en México, que no es comparable a nivel mundial. Contabilizamos 10 personas desaparecidas desde 2003 y el 80% de estas desapariciones tuvieron lugar en la presente Administración. Siendo el estado de Michoacán el que suma 4 de estas desapariciones. Recientemente, el Grupo de Trabajo sobre Desapariciones Forzadas o Involuntarias visitó México y determinó incluir a las y los periodistas como un grupo en particular vulnerabilidad.

Otro factor prevaleciente es la impunidad de los crímenes en contra de periodistas. El informe presentado por el Estado ante el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en el marco de su revisión periódica en 2009, establece que a esta fecha sólo se había dictado sentencia condenatoria en un caso. Según el índice de impunidad del Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) es el tercer año consecutivo en el cuál el índice aumenta, lo que significa que 0.121 asesinatos de periodistas no resueltos por cada millón de habitantes. La respuesta del Estado para investigar y sancionar los crímenes en contra de periodistas en 2006 fue la creación de la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos contra Periodistas por Decreto Presidencial , misma que aunque cambió de nombre a la Fiscalía Especial de delitos en contra de la Libertad de Expresión, conservó sus acotadas facultades en las que se ha excusado la deficiente investigación de los casos.

A pesar de que se ha señalado al crimen organizado como la “principal amenaza a derechos de periodistas” se han documentado un vasto número de agresiones por parte de funcionarios públicos.En 2009 podemos observar que perpetraron el 65% de las agresiones documentadas mientras que para el 2010 fue del 49% del total de las agresiones. Y son las fuerzas de Seguridad quienes más agreden 2009 38.98% (95) mientras que en 2010 37.57% (59).

Llama la atención que en 2009 y 2010 es en los meses de junio y julio donde se registran la mayor parte de la agresiones, y la tendencia para este año refleja algo similar. En 2010 3 asesinatos y 6 ataques contra medios se registraron, mientras que la tendencia de agresiones este año es similar.

Las agresiones en contra de periodistas con motivo de su labor son un atentado contra la libertad de expresión, y por ello es un problema que nos aqueja como sociedad. Ante el panorama que enfrentamos ¿Qué detiene al Estado mexicano para cumplir con sus obligaciones en derechos humanos de prevenir las agresiones, desapariciones y asesinatos en contra de periodistas, y de investigar y sancionar a los responsables? Es inminente la necesidad de plantearse en los medios de comunicación la adopción de protocolos de seguridad, sobre todo en zonas de riesgo, para así poder implementar medidas de autoprotección que promuevan la salvaguarda de la integridad física de las personas. Las y los periodistas deben anteponer la seguridad y ver por sus intereses comunes más allá de las diferencias, y las organizaciones que promueven y defienden la libertad de prensa y expresión continuar documentando las agresiones, denunciar y acompañar al gremio periodístico y vigilar las acciones y políticas del Estado. Revertir estos patrones y tendencias no es una labor sencilla pero resulta urgente trabajar de manera conjunta para garantizar el libre flujo de información. Una sociedad sin información no es libre.  


jueves, 10 de marzo de 2011

Solidaridad y Confianza ausentes en el gremio periodístico

(Texto publicado en el Blog Anticensura de ARTICLE 19 Oficina para México y Centro América en el Universal  el 10 de marzo 2011 http://blogs.eluniversal.com.mx/weblogs_detalle13473.html )



Desde hace más de 4 años desarrollamos junto con Cencos la metodología para el registro y documentación de agresiones a periodistas que tiene como base los derechos humanos y las violaciones a la libertad de expresión. Hemos podido escuchar testimonios de víctimas, colegas y sus familiares a lo largo y ancho del país. No es menor que desde 2007 hayamos contado 30 asesinatos de periodistas que podamos relacionar con su trabajo periodístico y 717 personas agredidas.

Durante el mismo periodo de tiempo hemos escuchado las voces de organizaciones tanto nacionales como internacionales de periodistas y de derechos humanos y hasta nosotros preguntándonos ¿Por qué las y los periodistas no se unen? ¿Qué pasa con la solidaridad gremial? ¿Qué tiene que pasar para que reaccionen y se organicen?

Para nadie es ya algo nuevo que el contexto de violencia que vivimos cada vez es más tangible y que esto sin duda ha afectado al ejercicio periodístico. En algunas regiones del país se convive con la violencia desde hace ya muchos años, pero para otras zonas del país esto es un hecho sin precedentes que toma por sorpresa y desprevenidos sin saber cómo reaccionar. La lentitud de las empresas informativas y de los periodistas para adoptar una política de prevención contra ataques y de protección es abrumadora (véase Medios de comunicación y su papel en la protección del ejercicio periodístico. Informe entre la Violencia y la Indiferencia 2009).

Ante este panorama desolador hay indicios de que las cosas pueden cambiar. Desde el año pasado se han hecho cada vez más visibles los grupos de periodistas que se organizan sobrepasando los intereses personales y la competencia informativa y comercial de las empresas periodísticas. Estos ejercicios de “dialogar entre periodistas” para buscar fortalecer su seguridad se han convertido en acciones indispensables para seguir cumpliendo su labor social que es la de informar a la ciudadanía.

El 2010 fue un año que nos dejó un inédito acto cuando los periodistas alzaron la voz en un movimiento que surgió en Twitter #losqueremosvivos y se materializó en varias marchas alrededor del país. A ese hecho sin precedentes deberían seguir acciones cada vez más fuerte que eleven el costo político de todas las autoridades, en los diferentes niveles de gobierno, que a lo largo de los años han mostrado una ineficacia, negligencia y aquiescencia que ha fortalecido la impunidad en los casos de periodistas asesinados. La violencia golpeó a Morelos recientemente y que como comentan periodistas de la entidad la violencia se agravó a finales de diciembre de 2009. Esto después de que la Secretaria de Marina implementara un operativo en el que durante el enfrentamiento murió Arturo Beltrán Leyva.

Ante este contexto un grupo de periodistas de Morelos decidieron formar La Red Mexicana de Reporteros. El interés traslapado de todos sus miembros los ha llevado a buscar la forma de capacitarse, informarse y defenderse ante las amenazas y agresiones que han sufrido. Es gracias a su organización y trabajo que han denunciado agresiones como las de Rolando Marbán Marbán y las recientes de en contra de Oswald Alonso Navarro y Marco Antonio Vallejo . Gracias a su pronta reacción y coordinación recibieron apoyo y solidaridad de varias organizaciones civiles tanto para hacer su denuncia pública como para hacer presión para que el Estado mexicano respondiera y brindara algunas medidas de protección. Su compromiso y organización es algo de lo que se puede aprender mucho.

La solidaridad y confianza es un elemento esencial si queremos revertir la violencia contra la prensa y cuidar el derecho a la información de la sociedad nacional. Aquí aplica el viejo adagio que dice “divide y vencerás” a nadie más beneficia que la información no fluya que aquellas personas con intereses de mantener a la sociedad desinformada, a los periodistas desorganizados y callados. Comenzamos a ver cada vez más esfuerzos de periodistas por organizarse y protegerse, lo que nos queda a las organizaciones de derechos humanos y de periodistas es seguir apoyando a los ya existentes y alentar a que sigan sus pasos.


jueves, 30 de diciembre de 2010

Más allá de las estadísticas, las víctimas tienen nombre

(Texto publicado en el Blog Anticensura de ARTICLE 19 Oficina para México y Centro América en el Universal  el 30 de diciembre 2010 http://blogs.eluniversal.com.mx/weblogs_detalle12974.html )


La tendencia en México cada año es la de contar periodistas asesinados, periodistas desaparecidos y ataques a medios de comunicación, lamentablemente este año que cierra no es la excepción. El 2010 fue uno de los peores años en el registro de ataques en contra de medios de comunicación con armas de fuegos y explosivos; además de que medios nacionales sufrieron presiones e intimidaciones por parte del crimen organizado para publicar cierta información como ya lo venían sufriendo los medios locales. Más allá de ser una serie de datos para la estadística y señalar a México como uno de los países más peligrosos para el periodismo, deshonroso reconocimiento nuevamente, deberían de ser indicadores para ser tomados en cuenta para soluciones inmediatas por parte de las autoridades.

La radiografía en el 2010 es de 8 asesinatos y una desaparición a periodistas. Uno de los estados más violentos contra la prensa fue Guerrero con 3 asesinatos y un ataque a las instalaciones de un periódico, esta entidad federativa este año es nuevamente reconocida como una de las más peligrosas para periodistas. Le siguen, Coahuila, Michoacán, Nuevo León, Tamaulipas y Chihuahua, todos con un asesinato. Los meses más violentos fueron junio y julio donde se registraron el 40% de los asesinatos. La violencia contra la prensa se ha agravado este año por los ataques con armas de fuego o explosivos contra instalaciones de medios de comunicación. Es posible afirmar que es una nueva forma intentar inhibir el periodismo. Casi se triplicaron estos ataques: se registraron 13 mientras que en 2009 fueron 5. Los medios de prensa escrita fueron el blanco en más del 50% de las agresiones. Los ataques contra la libertad de expresión durante 2010 se perpetraron por distintos actores, entre ellos está el crimen organizado, funcionarios públicos y fuerzas de seguridad. De ello dependió la gravedad de las agresiones. Aunque estos datos ayudan a mostrar un panorama general, habrá que mencionar que muchas agresiones no se denuncian ni registran, ya sea por miedo a denunciar o porque no se conocen ni las instancias del estado ni las organizaciones que hacen este tipo de documentación.

Más allá de los datos que registran los casos, es fundamental ver la información cualitativa, las tendencias y patrones que se generan para poder entender este fenómeno que afecta a la sociedad en su conjunto. Este año fuimos testigos de la editorial de El Diario de Juárez y el secuestro de los camarógrafos y reporteros de Multimedios y Televisa, por mencionar algunos que tuvieron eco internacional. Situaciones inéditas que plantean sin duda nuevos retos para el gremio periodístico.

Medios de comunicación tuvieron que enfrentar la presión e intimidación de personas que se identificaron como miembros de grupos criminales obligaron con violencia y amenaza a las redacciones para que publicaran piezas informativas elaboradas por los criminales. Esta tendencia de influir en el contenido se volvió más común a lo largo del año en donde se conocieron casos en Zacatecas, Durango, Saltillo y Michoacán. El peligro latente de periodistas ante posibles ataques y su total indefensión y falta de apoyo por parte de las autoridades han hecho que en México la censura se convierta en una de las medidas de protección más recurrentes. Cada vez se registran más casos donde la información no se da a conocer por el temor o el riesgo a las represalias, los perpetradores han logrado su cometido, infundir el miedo para que no fluya la información. Cada vez más son los periódicos que toman la decisión de no investigar casos de corrupción en donde se presume que autoridades y el crimen organizado pueden estar involucrados. El miedo a buscar y difundir información, por falta de garantías, ha tenido como consecuencia silencios y omisiones que rompen con el flujo libre y necesario de información en México.

Dos respuestas por parte del Estado mexicano se dieron durante el 2010. La aprobación de 50 millones de pesos por parte de la Cámara de Diputados para la fortalecer la Fiscalía supuestamente encargada de proteger periodistas y para la implementación de medidas cautelares a favor de la prensa; y la creación de un Comité de Protección a Periodistas, que aunque carece de elementos esenciales puede ser el inicio de un trabajo serio en la materia. Esta es una de las respuestas que se esperaban del Estado desde 2006 cuando se declaró a México como uno de los países más peligrosos para ejercer el periodismo. Esperemos que el próximo año en lugar de dar pésames y expresar solidaridad a las familias de quiénes ya no están podamos contar casos resueltos de agresiones a periodistas y medios, al igual que contar vidas salvadas gracias a este nuevo mecanismo.

El año 2011 arrastra los mismos retos de años anteriores, además trae consigo nuevos desafíos tanto para el Estado como para periodistas para revertir el silencio generado por la violencia como son: eliminar la impunidad a través de investigaciones efectivas, aprobar legislación adecuadamente, implementar medidas de autoprotección, innovar métodos periodísticos para asegurar el libre flujo de la información y combatir la autocensura, elevar el costo político de las autoridades ineficaces, fortalecer el periodismo de investigación entre otros. No hay que dejar de enfatizar que una prensa silenciada y arrinconada nos perjudica como sociedad.

No dejemos que las y los periodistas asesinados y desaparecidos sean una estadística más. Son más de medio centenar de colegas asesinados en una década. Por sus familias, por los periodistas que siguen ejerciendo su labor, no podemos dejar que la voluntad del Estado para cumplir sus obligaciones de garantizar la libertad de expresión y la libertad de prensa se quede en buenos deseos…

jueves, 25 de noviembre de 2010

Informar con Miedo

(Texto publicado en el Blog Anticensura de ARTICLE 19 Oficina para México y Centro América en el Universal  el 25 de noviembre 2010 http://blogs.eluniversal.com.mx/weblogs_detalle12738.html )

 
Aung San Suu Kyi recién liberada de su arresto domiciliario y premio Nobel de la Paz ya lo decía “Para mí, la verdadera libertad es estar libre de miedo, y si no se puede vivir sin miedo, no se puede vivir una vida digna”

Varios sujetos ingresaron a las instalaciones de El Sur de Guerrero en Acapulco la noche del 10 de noviembre y comenzaron a disparar, no dejaron mensaje, no dicen contra quién o a qué iban. Así como llegaron se dieron a la fuga. “Hay mucho miedo, no alcanzamos a ver de qué tamaño es” mencionó Juan Angulo Director del Diario refiriéndose a las 13 personas que estuvieron durante el ataque y tuvieron que cubrirse de los disparos, nadie salió herido. Desde hace tiempo la violencia golpea diversas regiones del país, hecho por demás preocupante, y cuando el ataque se dirigen a medios de comunicación, esto cobra una dimensión que afecta a la sociedad en su conjunto por ser la información su materia prima.

Este reciente ataque ha generado declaraciones y condenas desde la Oficina de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Miguel Ángel Granados Chapa y Guadalupe Loaeza, entre otras personas y organizaciones. Aunque es importante y necesario el repudio de este tipo de hechos, no es suficiente, es indispensable que las autoridades lleven a cabo las investigaciones pertinentes para que estos hechos se esclarezcan y así evitar su repetición. Cabe recalcar que tan sólo en Guerrero este año han ocurrido 3 asesinatos a periodistas.

En un contexto donde tan sólo en este año han sucedido 8 asesinatos de periodistas y 13 ataques contra medios de comunicación, sin dejar de lado 10 periodistas desaparecidos en México desde 2000, es imposible dejar de lado el factor miedo que existe. Basta preguntar a cualquier periodista que haya conocido a un colega que lo hayan matado, o que haya estado en un ataque a un medio para que les diga como esto los afectó y en consecuencia su forma de hacer periodismo.

¿Cómo se puede vivir sin miedo cuando existen ataques contra la sociedad y contra los medios de comunicación y periodistas? ¿Cómo se pueden conocer los problemas si existe el miedo de publicar información de interés público por las represalias? ¿Puede haber libertad de expresión en un ambiente de miedo?

Ya se ha mencionado mucho la editorial del Diario de Juárez que lanzaba la pregunta ¿Qué quieren de nosotros? Una muestra de la resistencia a sucumbir al miedo producto del clima de violencia que viven constantemente los medios de comunicación en México y es que este año se han agravado de manera significativa. Los ataques contra las instalaciones de medios de comunicación con armas de fuego y explosivos se han triplicado respecto al 2009.

El miedo es algo que está presente, no es algo imaginario. La cuestión es cómo responder. Nos podemos paralizar y dejar que siga acechando a las y los periodistas, y así vulnerando nuestro derecho a estar informados. Para que así, poco a poco se apodere de las salas de redacción y que los medios sólo informen cuestiones cotidianas y convertirnos en simples receptores pasivos de información. O podemos alzar la voz y exigir que estos hechos no queden impunes. Recordemos que cuando impera el silencio, no hay democracia posible.

jueves, 13 de mayo de 2010

Informaban, hasta que desaparecieron

(texto en colaboración con Cynthia Cárdenas abogada publicado en el Blog Anticensura  de ARTICLE 19 Oficina para México y Centro América en el Universal el 13 de mayo 2010 http://blogs.eluniversal.com.mx/weblogs_detalle10905.html)



La desaparición de una persona, sin importar la causa, produce consecuencias profundas a nivel psicológico y emocional en los familiares, amistades, colegas y en sí, en toda la comunidad. El dolor que produce la ausencia no disminuye con el tiempo, pero tampoco la esperanza.  La desaparición de periodistas es poco común en otros países, en México es un elemento que caracteriza la violencia en contra de la prensa. Desde 2003 hasta la fecha, han desaparecido diez periodistas.La mayoría investigaba vínculos entre funcionarios públicos y narcotraficantes

La historia reciente de América Latina está plagada de casos de personas desaparecidas, muy a menudo relacionados con terrorismo de Estado producto de las dictaduras militares que gobernaron la región en la segunda mitad del Siglo XX. En México durante la década de los 70 y 80 fue una práctica sistemática para reprimir la oposición política, hoy, constituye un método frecuentemente empleado por grupos del crimen organizado.

Además de la ausencia, las familias y amistades de periodistas desparecidos tienen que enfrentar, la indolencia e ineficacia de las autoridades encargadas de las investigaciones. Prácticamente todos  los casos reposan en un limbo jurídico. No se cierran las investigaciones pero tampoco se continúa con nuevas líneas de investigación. Los ministerios públicos traspasan la responsabilidad de aportar nuevas pruebas a familiares y colegas. Es práctica común que esto suceda. La estigmatización de las víctimas e inclusive de sus familias, a menudo se convierte en la única respuesta por parte de las autoridades.

Recientemente la Procuraduría General de Justicia de Tabasco, a cargo de Rafael Miguel González Lastra Rafael Miguel González Lastra anunció sin tener certeza científica alguna, que había dado con el paradero de Rodolfo Rincón Taracena del periódico Tabasco Hoy, que desapareció el 21 de enero de 2007 en ese estado. Rincón Taracena había publicado un reportaje que detallaba la localización de todos los puntos de venta de drogas en Villahermosa.

La desaparición de periodistas tiene efectos concretos en las  comunidades a las que informan.  José Antonio García Apac/, editor de un pequeño semanario en Michoacán llamado Eco de la Cuenca de Tepalcatepec, era el único medio de comunicación que publicaba información sobre la zona, en donde ni siquiera los periódicos locales son distribuidos. García Apac, despareció el 20 de noviembre de 2006, su familia sigue editando el semanario como una forma mantener vigente su recuerdo.

Michoacán además de ser uno de los focos de la política de combate al narcotráfico, es también el estado con el mayor número de periodistas desaparecidos. Desde 2006 han desparecido cuatro periodistas: José Antonio García Apac, Mauricio Estrada Zamora, María Esther Aguilar Casimbe  y Ramón Ángeles Zalpa. Las familias de estos periodistas viven en la incertidumbre, al mismo tiempo, la Procuraduría de Justicia del Estado, ahora a cargo de Jesús Montejano Ramírez, ha fortalecido la impunidad como consecuencia de su ineficacia durante años

A la esterilidad de las investigaciones emprendidas por las autoridades, hay que sumar el hecho de que no existe la tipificación del delito de desaparición en la legislación mexicana. México ratificó en marzo de 2008 la Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas,  un instrumento que reconoce como crimen de lesa humanidad cuando la desaparición es llevada a cabo, tolerada o facilitada por alguna autoridad de manera generalizada. Aunque la ratificación constituye un paso positivo resulta insuficiente ante el tipo de amenazas que enfrentan la prensa, los y las defensoras de derechos humanos, los y las activistas ambientales y la sociedad en general durante los últimos años.

Como muestra inequívoca de la ineficacia del Estado Mexicano al atender los casos de desapariciones, destaca la incapacidad del actual Procurador General de la República, Arturo Chávez Chávez, al atender los casos de mujeres desparecidas cuando estuvo al frente de la Procuraduría de Chihuahua, situación que fue señalada por la Corte Interamericana de Derechos Humanos en su sentencia sobre el caso González y otras ("Campo Algodonero") vs. México

¿Qué podemos hacer como sociedad respecto a la desaparición de periodistas? Primero solidarizarnos con las familias de las víctimas. Que sus voces al gritar “hoy no estás pero no te olvidamos”, sea también nuestra voz. Rechazar tajantemente cualquier rumor sobre el carácter moral de las víctimas, que sea el Poder Judicial quien dicte sentencia. Sumarnos a la exigencia de una justicia integral. Es decir, presionar para que el Estado Mexicano cumpla sus obligaciones.

 Lista de seguimiento a casos de periodistas que permanecen desaparecidos de ARTÍCULO 19